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martes, 1 de marzo de 2011

Ruta del cocido madrileño - El Figón (Galapagar)

Siguiendo con La ruta del cocido madrileño, hemos salido de Madrid capital como anticipo a otra salida ya programada para este jueves con nuestro gran amigo Angel Luis, y la verdad es que el listón está alto. Este restaurante, El Fígón, solo tiene cocido los martes, y a un precio muy razonable, así que decidimos que ayer era ese día.
El restaurante, situado en el centro del pueblo, donde por cierto no es fácil aparcar, es de esos que te da la impresión de que es bueno para comer, y la impresión se confirmó.
Empecemos con la 'descripción' del cocido, la sopa no la puedo calificar con menos que excelente, por el sabor, auténtico sabor casero del caldo de un cocido, y por no decir todo bondades, diría que el fideo estaba 'al punto', no pasado, y a mi me gusta más 'al dente', un pelín mas duro, pero este 'defectillo' lo compensaban los cuatro o cinco garbanzos que la adornaban, un detalle que considero 'de alta calidad'.
Servido en tres vuelcos, como corresponde, pasamos a los garbanzos y la verdura, el sabor, en ambos, acorde a la consistencia de todo el caldo, muy buenos, pero me gustaría resaltar el sabor de la verdura, estupendo.
Quizás los garbanzos un pelín pasados, seguramente porque elegimos una hora un poco tardía para el cocido, las 3 de la tarde, y siendo como es un cocido 'casero', estarían perfectos una hora antes. Y volviendo a destacar defectos en un cocido tan 'brillante' como este, es que la bola o relleno se sirve normalmente con el segundo vuelco, aquí no los sirvieron con el tercero.
Y pasemos al tercer vuelco o principal del cocido, que son las viandas.
Aquí voy a empezar con lo negativo y termino con lo positivo, lo negativo la falta del hueso de caña, que yo considero 'imprescindible' en un cocido de calidad, y no hay negativo nada mas, y fácilmente subsanable, y el resto, la gallina, que suele acompañar a las viandas pero que casi nadie come, porque dejó su sabor en el caldo, las puntas de jamón, correctas, el morcillo que a uno le puede salir un pelín correoso, como a mi, y a mi mujer le salió meloso, el chorizo, sabroso, cosa absolutamente anormal, me parece muy correcto la ausencia de morcilla, que no aporta nada en un cocido, el tocino sabrosísimo, y dejo para el final lo que critiqué en el apartado anterior, la bola o relleno, que aquí se sirvió en el tercer vuelco, creo que es una de las bolas mas exquisitas que he probado en un cocido 'de restaurante', y a riesgo de tomarla fría, fui dejando para el final porque el sabor era inmejorable, los que me conocen saben que mi último bocado suele ser un poquito de caña del hueso, y en esta ocasión fue un trocito de bola.
En cuanto a cantidades, hubiéramos comido cuatro, esto fue lo que sobró:
pero después del cocido nos 'aligeramos' con una estupenda ensalada que nos habían puesto nada mas llegar, tomamos con el cocido un Rioja crianza de la casa, que sin ser un vino bueno, permite acompañar al cocido con dignidad, y mi mujer aún fue capaz de tomarse el postre, una macedonia de frutas auténticamente casera y que dijo estaba buenísima, con algunas frutas atípicas en este tipo de postre.
Cerraré diciendo que este cocido, con el precio que podéis comprobar en la web de la ruta del cocido tiene una relación calidad precio excelente, o como diría mi buen amigo Nigel, 'a very good value for money'. Como supongo que estaréis interesados, http://www.restauranteelfigon-galapagar.com.

sábado, 26 de febrero de 2011

Ruta del cocido madrileño - La parpusa de Moratín

La ruta del cocido madrileño, se estrena este año, y esperemos que siga en los próximos. Cuando termine, a finales de Marzo, quizás podamos hacer algún otro post como resumen y si nos toca algún premio, pues con mucha mayor razón.
Vamos a lo que nos ocupa en este que fue el cocido de La Parpusa de Moratín, por si acaso alguien no conoce el término parpusa, yo no lo conocía hasta hace poco tiempo, concretamente cuando pasé por la puerta de este restaurante, aquí tenéis su significado. Situado en el Barrio de Las Letras, es uno de tantísimos restaurantes de la zona, donde una gran parte de los locales se han transformado para restauración, el negocio mas rentable de esa zona.
Y vayamos a la comida, la sopa, con el sabor justo, ni fuerte ni suave, los fideos al dente, como debe ser y servida en cazuela de barro para conservar mejor el calor, el inicio era prometedor.
Aquí siguen al pie de la letra lo de los tres vuelcos, como yo opino que se deber servir un cocido. El segundo vuelco, los garbanzos con repollo y la bola, aquí me extrañó no ver ninguna patata ni zanahoria, muy común en la mayoría de los cocidos, pero que personalmente no lo como en casi ninguno, así que lo perdono fácilmente. Los garbanzos estaban en el punto adecuado, y el repollo fue el mas original que recuerdo, sin duda cocido al vapor en olla aparte, puesto que no tenía ni el color ni el sabor del típico repollo del cocido, aunque yo me quedo con el repollo clásico. La bola, bien presentada y con un sabor 'normal'.
Y pasemos a las viandas, también originales en algún caso, pero con ausencias importantes. La morcilla, como en tantas otras ocasiones, prescindible, destaco el chorizo, que últimamente no he encontrado ninguno comible, y este si lo era, el morcillo desgraciadamente no era de esos melosos, sino mas bien correoso, aunque supongo que aportó buen sabor al resto del cocido, algo muy original eran unas birutas de pollo con salsa de tomate, que no puedo decir que estuviera muy bueno. Sin duda, lo mejor de las viandas, el tocino, que además de tener un sabor excelente seguro que aportó unos cuantos gramos a mi barriga. Y dejo para el final las grandes ausencias de las viandas, huesito de jamón y hueso de caña, que yo considero imprescindibles en un cocido madrileño. Acompañamos el cocido con un Carmelo Rodero crianza, que nos costó casi tanto como los dos cocidos, pero mereció la pena.
En resumen, un cocido 'decente' con una relación calidad / precio adecuada, pero con algunas ausencias que intentaríamos pedir que se subsanaran si nuestra Asociación quiere probarlo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Casa Marga - Manzanares el Real

Mi buen amigo Oscar, que algún día formará parte del GARBANZO, probó y nos animó a probar este cocido. Para los residentes en Madrid, y solo para ir a comer, está un poco lejos, la lástima es que no esté en un lugar mas llamativo o visible del pueblo, yo visité el castillo recientemente y no me enteré del restaurante, que precisamente está a menos de 200 metros. Es uno de esos restaurantes que, realmente, cuando tiene clientela masiva es durante los fines de semana.
Pero vamos a lo que nos ocupa, que es la manduca, Marga hace un cocido de larga preparación, al estilo tradicional, varios días en el fuego, muy lento, es cocido del estilo del Cocido a la paja que hacen en alguna zona de Toledo, que lleva varios días su cocción.

Pero aquí lo importante son los sabores, los ingredientes no son los tradicionales del cocido madrileño, la sopa es de pan, y el cocido se sirve completo en un segundo vuelco, no hay por lo tanto tres vuelcos, los garbanzos y repollo se acompañan con las viandas que son, paleta de jamon, tocino y ternera (incluso el morcillo es de ternera). Es curioso pero Marga nos explicó que no pone carne de vaca desde el suceso de las vacas locas, pone solo ternera, y la verdad es que no se la echa de menos, y tampoco la gallina, tan tradicional en el cocido madrileño, aunque solo sea para dar sabor. Aunque no están entre las viandas servidas, si forman partre de la cocción tanto huesos de caña como de rodilla, en ambos casos de ternera igualmente. Hay también un trocito de chorizo, cocido aparte, naturalmente, pero destaca la ausencia de morcilla, y la clásica bola o relleno, amén de patatas y zanahoria. Los huesos de caña habrán hecho su labor en la cocción pero a mi me encanta esa parte del cocido, lo echo de menos.


La sopa, sin fideos, solo pan, pero creo que lo importante es el sabor, exquisita, dificilmente se toma una sopa con tanto sabor, creo que fui el único que no repitió, por aquello de dejar hueco para lo más 'voluminoso'.
El vuelco del cocido con viandas, por poner lo negativo antes, el chorizo, prescindible, y la verdura normal, pero el sabor de los garbanzos y viandas, excelente, los garbanzos, aún sin estar 'al dente' como a mi particularmente mas me gustan, tenían un maravilloso sabor, por absorver algo de las viandas que los acompañaban.
El cocido se acompañaba con un vino Rioja de la casa, que con la edad que yo tengo, me pareció un vino demasiado joven para un cocido con tanto tiempo al fuego, y solicitamos otro vino, un crianza, con el que tampoco acertamos, la verdad es que la carta de vinos, debería ampliarse.
El cocido se cerró con unos postres, con mayoría para el arroz con leche 'quemado' en el fuego donde se sigue preparando cocido para días venideros, todos los postres caseros y con sabor.
Como resumen, un cocido muy recomendable, y sobre todo para un día de diario, porque los fines de semana, como ya dije antes, el local está abarrotado de gente.
Para mas información sobre el restaurante, podéis visitar esta página

lunes, 1 de noviembre de 2010

MRW Octubre 2010 - Arce - Gran cierre de MRW

1 de Noviembre, último día de Madrid Restaurant Week, tenemos que aprovecharlo, y empezamos a mirar, quizás La Broche, un restaurante con mucho empaque, pero cierran los festivos, sigo mirando entre los que nos faltan y veo Arce, me gusta la carta de su web, y decidimos reservar a primera hora de la mañana. Ya he dicho que nos gusta aprovechar los restaurantes con cierto empaque para aprovechar los eventos como MRW. Situado en una zona muy bohemia de Madrid, cerca de la Plaza de Chueca, y una zona que hemos visitado en muchísimas ocasiones, nos lo conocemos casi todo, pero nunca habíamos acudido a este restaurante. Pues al poco de entrar, fuimos los primeros en llegar al restaurante, se nos acercó el Chef para aleccionarnos y sugerirnos lo mejor, evidentemente le dijimos que queríamos el Menú Restaurant Week, y que lo queríamos compartir todo, nos recomendó un vino barato, que estaba francamente bien en su relación calidad-precio y no tuvimos que insistir en lo de la compartición de los platos, el Chef dió las órdenes oportunas y nos sirvieron a cada uno de nosotros un plato de cada, como en cualquier restaurante de esa categoría, donde hay un Chef que entiende a los clientes. De primero tomamos:

Ensalada de queso con crujiente de verduras y Salteado de arroz con setas, dos platos estupendos, ni siquiera el queso roquefort de la ensalada destacaba, siendo un queso fuerte como suele ser, y el salteado, exquisito, con el arroz en su punto y todo el sabor de distintos tipos de setas. Fue un excelente inicio. Como segundo teníamos:

Cocochas en tres formas y Callos con garbanzos, servidos como ya he dicho antes de forma individual, las cocochas, plato favorito de mi mujer, extraordinarias, y con una presentación exquisita, y los callos con garbanzos, maravillosos, yo que no soy de casquería, aprecié el sabor que tenían esos garbanzos, que por supuesto estaban al dente, como se deben servir unos buenos garbanzos. En fin, que decir, quedamos extraordinariamente satisfechos de comer muy bien, y atendidos como corresponde en un restaurante de categoría.
Y como se cierra la comida en un restaurante de este tipo, pues con unos postres a la altura del resto, en este caso,

con una Degustación de la repostería de Arce en la que no sabría que destacar, todo estaba buenísimo.
Como resumen, era el último día de MRW, y fuimos a escoger el mejor restaurante para esta semana el último día. Tengo que destacar sobre todo el estilo del Chef, que es quien ilustra a los comensales sobre lo mejor para comer, y desde luego, sabe distinguir lo que quiere cada uno. Evidentemente no es un restaurante barato, en su página web están anunciados varios menús por 60€, pero nosotros, que hemos visitado muchos restaurantes con precios mucho mayores, tengo que reconocer que éste entra dentro de nuestros favoritos. Por último, un consejo para el Chef, en estos eventos semanales, sería bueno repartir invitaciones a los comensales para repetir el menu de 60€ al precio de MRW, como ya hicieron otros restaurantes de empaque en anteriores ediciones de MRW. Yo repetiría mucho antes, porque el local, la cocina y el servicio lo merecen.

MRW Octubre 2010 - El Patio

Domingo, 31 de octubre, penúltimo día de Madrid Restaurant Week, tratamos de reservar en el restaurante Mare Nostrum, que ya visitamos en la primera edición de MRW, y del que salimos muy satisfechos. Nos ocurrió como con El Chaflán, pero esta vez porque en el Mare Nostrum, no disponnían de MRW los fines de semana, y aceptamos comer en El Patio, un restaurante andaluz en el mismo hotel y que comparte la misma cocina, incluso estaban anunciados los dos restaurantes en el panfleto de MRW y con el mismo menú. Como ya decía en el post sobre El Chaflán, no es lo mismo comer en un restaurante con empaque que comer en otro 'típico de menú del día', las mesas no tienen nada que ver, y el servicio tampoco. Y mi mujer y yo, tratamos de comer en estas ocasiones en sitios en los que no solo la comida sea buena, sino que el servicio esté a la altura de la cocina. Y tengo que decir que la cocina estuvo francamente bien, pero el servicio dejó mucho que desear, como siempre, compartimos los primeros, los segundos y los postres, pero hice especial hincapié en que, dado que compartíamos los platos, los segundos, nos los sirvieran en orden, primero el pescado, y después la carne. Esta vez nos hicieron caso, y tengo que agradecerles que así lo hicieran. De primero tomamos:

Timbal de pulpo con patata gallega con sorpresa de huevo poche y crema de boletos edulis
y Crema de calabaza con queso ahumado, tallarines de verduras tiernas y pluma ibérica asada, ambos platos estaban francamente bien, y especial reseña para la crema de calabaza, con un sabor exquisito. Los segundos fueron:

Lomos de merluza asada sobre arroz meloso marinero con setas de otoño y aceite de albahaca y “Burguert Gourmet” de ternera de la sierra de Guadarrama con taco de foie asado, guacamole y chips violetas, como he dicho antes, servidos por este orden, sinceramente, la merluza, exquisita y la base de arroz, impresionante. La carne era una hamburguesa, buena, y cuando la mezclabas con el foie era cuando tenía todo su sabor. El remate de los postres en un restaurante de cierto peso, no llegó en este,
, nos tomamos Festival de recuerdos de la infancia. Homenaje a la nocilla y Sopa de menta con granizado de frambuesa, sorbete de limón y frutas, pero que como he dicho antes, no aportaban nada al menú, postres ligeramente insípidos que cerraron un menú, en conjunto algo insulso.
Al final, mi recomendación, cuando en algún restaurante os ofrezan, comer el menú en el restaurante anejo, pero en plan 'de batalla', no lo uséis. Es preferible esperar y comerlo en el restaurante de marca y calidad.

MRW Octubre 2010 - La taberna del Alabardero

Creo recordar que no lo seleccionamos para ir en la primera edición de Madrid Restaurant Week, por estar en una zona excesivamente turística, si bien es verdad que en la misma zona está el Café de Oriente y a este si fuimos, pero porque ya lo conocíamos y nos daba cierta garantía. Este es un restaurante relativamente pequeño, y hemos reservado el mismo día, domingo 24, y porque es de esos que aprovechan esas mesas para dos, que en un restaurante 'digno' no aprovechan (aunque cada vez quedan menos de estos). Pues con la clásica espera que suele suceder en estos restaurantes pequeños y en zonas turísticas, entramos a una de esas mesas para dos y ya observamos cierto desconcierto en el servicio, pedimos todos los platos ofrecidos para compartir y tras la larga espera por la carta de vinos, de repente empiezan a llegar los aperitivos y primeros, todos juntos, y sin que haya llegado el vino. Se confirman mis impresiones sobre estos restaurantes para turistas. Subsanado el error, y ya con el vino en la mesa, y acabados los aperitivos nos disponemos a compartir los primeros platos, que eran:
Composición de queso de cabra gratinado con verduritas tiernas, vinagreta de miel y nueces y Ensalada de langostinos a la plancha, vieiras, guacamole y mahonesa de mango
En ambos casos sabrosos y gustosos, destacando la composición de verduras con elqueso de cabra, que estaba buenísimo. Podría haber pedido un vino mas baratito, ya que con este plato, cualquier vino sabe bien, pero preferimos el Remelluri, que nos da una garantís de éxito con todos los platos. Los segundos, que fueron:
Dorada en costra de sal con compota de tomate, aceite de albahaca y patatas ahumadas que estuvo francamente bien, y Solomillo de ibérico a la brasa con queso brie fundido y calabaza frita que estuvo mejor que la Dorada, fueron buenos segundos, pero como siempre hay que poner pegas, insistimos a los camareros que compartíamos todo, y nos debían haber traído el pescado antes que la carne, ya que ese fue el orden que elegimos, y la carne ya estaba casi fría cuando llegamos a ella.
Cerramos la comida con estos postres:
Arroz con leche típico Alabardero que según mi mujer es el mejor que se ha tomado en un restaurante, cercano a los que preparaba su madre, y Biscuit de café en brick con chocolate caliente que también resultó bueno.
En resumen, buena comida, con sabor y muy bien presentada, pero un servicio que no está a la altura de la cocina, y un local demasiado angosto para una comida placentera.

MRW Octubre 2010 - El Chaflán

Ha llegado de nuevo Madrid Restaurant Week, hace un año, cuando todavia no existía este blog, disfrutamos mi mujer y yo de de la primera semana gastronómica, aprovechando todos los días, incluso alguno con comida y cena. Como no existía este blog, mis impresiones de los restaurante visitados quedaron en mi memoria (solo algunas impresiones, ya que mi memoria es muy frágil) y en la de algunos de mis amigos a los que les transmití mis impresiones, el mejor restaurante de aquella primera semana, y no solo por la comida, había sido El Chaflán, y digo que no solo por la comida, sino porque fueron innovadores y repartieron invitaciones para repetir en el restaurante, y al mismo precio que MRW, y evidentemente nosotros repetimos, con la misma sensación de calidad y buen gusto. Este año, MRW empezaba el sábado 23 y una vez confirmado que no teníamos ninguna obligación paternal, intentamos reservar en El Chaflán, nos dijeron que estaba lleno, había un evento especial, con algunos jueces y fiscales, y nos dijeron que podíamos comer el mismo menú en el restaurante Aris, anejo a El Chaflán, y con la misma cocina que éste, y decidimos aceptar la oferta. Evidentemente no se puede comparar una mesa de El Chaflán con una mesa de Aris, y a pesar de que atiendan los mismos camareros, desde luego la Maitre es la misma que la del Chaflán, el servicio tampoco es el mismo, o al menos a mi no me parece lo mismo.
Y no sé si por eso, a mi tampoco la comida me pareció lo mismo. El menú era:
Entradas: Patatas abanda con espuma de ali-oli o Ensalada de bacalao a la naranja
Segundos: Risotto de hongos o Codillo de cerdo extremeño con puré de manzana
y Postres: Tiramisú o Borrachito de lima-limón
Como casi siempre, mi mujer y yo elegimos compartir todos los platos, desde los primeros hasta el postre, y así se lo comunicamos al camarero. En un restaurante 'digno' no tienes que decir mas veces que los vamos a compartir, pero el servicio de este restaurante no lo entendió y cuando nos traían los platos, siempre preguntaban para quién era cada uno de ellos, y nosotros, repitiendo que lo compartíamos todo. No sé si será por eso, que esta vez el menú de El Chaflán me pareció 'vulgar', destacando, por lo seco y malo el Codillo de cerdo, desde luego no a la altura de este restaurante que hemos visitado no menos de diez veces en los últimos años, porque su calidad estaba fuera de toda duda, nosotros que somos de los que nos gusta visitar sitios nuevos, y repetir, solo lo hacemos cuando la calidad sobresale.
Espero que haya sido la causa lo de comer en el restaurante anejo, donde desde luego, no voy a repetir.
Como ya he indicado en algún otro post, no soy tan metódico como mi buen amigo Pachi, que siempre toma las fotos en el momento oportuno para publicar sus post en su maravilloso blog, pero en este caso me niego a publicar ninguna, la cocina de El Chaflán me merece mas respeto que la que he comido en el Aris.