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jueves, 29 de septiembre de 2011

Arroz mimoso - Mesa y placer

Recibo periódicamente información relativa restaurantes y enología. Entre las de restaurantes figuran 'ofertas' espeluznantes que no se pueden desaprovechar, y tengo que decir que algunas han sido muy buenas, la de hoy, que cada uno la juzgue tras leer este comentario mío.
Hace algunas semanas anunciaba que iba a poner la receta de nuestra paella (la mejor del mundo), pero las circunstancias este verano no nos fueron propicias para ello, y no la pudimos hacer, algún día llegará, las consecuencias de ello, que me sigue apeteciendo el arroz, quizás por la carencia de no habernos tomado 'nuestra paella' cuando correspondía, y cuando leí una publicidad de restalo con el restaurante Mesa y Placer que tenía un aspecto estupendo y con unas críticas tan buenas, y con un plato de arroz mimoso con setas y zamburiñas + pan con tomate + botella de vino tinto o blanco por 9,95€ me dije, a probarlo.
Y ahora paso a desgranarlo todo, y lo primero el local, después de ver las fotos que tiene en su web, es deprimente encontrarte lo que te encuentras, muy deslavazado, por supuesto, sin manteles, en resumen, sin la dignidad que esperas de un restaurante que 'se vende' tan bien, y que decorado de forma muy original, se ha descuidado, y desde luego no se atiende como corresponde, y con esto pasamos al segundo aspecto a valorar, el servicio, que siendo atentos, no tienen capacidad para atender a todos los comensales que estábamos en el restaurante, sin estar lleno, pero con solo dos camareros, es imposible atender con dignidad a los comensales, y además fuimos testigos de varios errores cometidos por el servicio, fruto sin duda de las prisas con las que tiene que atender. Y pasemos por fin al apartado de la comida, como íbamos con nuestra oferta de comer una arroz, acompañado de vino, debimos elegir unos entrantes, no incluidos en el menú, que ya llevábamos pagado. Nos decidimos por unos Langostinos en témpura de Lavanda y unas patatas revolconas.


Los langostinos estaban 'apropiados', pero las patatas revolconas no se parecen en nada a las que se toman por la parte de Mogarraz, por ahí si que las hacen maravillosas. Siendo como es un plato sencillo, estas no reciben por mi parte ni siguiera el que sean dignas.
Y pasemos al plato que nos llevo al restaurante, el arroz mimoso, que sintiéndome generoso lo voy a aprobar porque me encantan casi todos los tipos de arroces, debería suspender porque tardaron en servirlo bastante más de lo que debían, y me dio la sensación de que se había pasado, y lejos de ello, parecía como si tuviera distintos tipos de arroces, porque había algunos granos crudos, bien por ser de distinto tipo, bien por haber rellenado con mas arroz en algún momento de su cocción cercano al final. Y a pesar de todo, estaba digno, sin ser espectacular.
Como resumen, un restaurante que ofrece un menu de 20 euros bastante digno, pero que, o cambian y ponen mas servicio y cuidan mas el entorno y la atención, o creo que se van a pique.

martes, 6 de septiembre de 2011

Volver a los cocidos - Cruz Blanca de Vallecas

La próxima semana iniciamos la temporada de cocidos de nuestra Asociación, y más de dos meses sin tomar cocido es mucho tiempo, y para llegar al momento cumbre hay que prepararse, y la única preparación posible es comerse un buen cocido, ya lo decía mi sabio suegro, a capar solo se aprende cortando coj...s. Así que nos hemos ido al sitio del que dicen 'algunos' que pone el mejor cocido de España, La Cruz Blanca de Vallecas, restaurante ya visitado por la Asociación hace unos años, y que entonces no alcanzó la calificación que 'algunos' le dan, y que hoy, tras desglosar lo que nos han puesto y hemos degustado, tampoco conseguirá, así que pasemos a explicar, plato a plato como ha sido este 'cocido de entrenamiento'.
Elegido el cocido como plato, pasamos a elegir el vino, y ya llega la primera decepción, no existe carta de vinos, por lo que pasan a explicarnos, que como vinos de la casa, disponen de un D.O. Bierzo (Cepas Viejas), un Rioja(No recuerdo la marca) y un Ribera del Duero (Heredad de Peñalosa), todos ellos crianzas, fuera de vinos de la casa únicamente disponen de Protos, Cune y algún otro, pero reconocen que no disponer de una carta de vinos es un defecto a subsanar en el futuro. Quizá por la crisis, elegimos vino de la casa, y a pesar de ser nativo de El Bierzo elijo el Ribera del Duero, porque mi experiencia detecta que acompañará mejor al cocido esta Denominación de Origen.
Y pasemos a lo siguiente y quizás más importante, los vuelcos del cocido, servidos tras un aperitivo para abrir boca, una croqueta bastante sabrosa. La cosa empezó mal ya que por error de un camarero, nos trajeron antes el cocido que la sopa, problema que una vez comunicado, no tardaron en resolver. La sopa, que en principio tenía una aspecto agradable, aunque le faltaba el toque de algún garbanzo para adornarla, perdió para mi todo su valor, ya que los fideos estaban pasados, y el sabor tampoco era destacable, no digamos que era una sopa insípida, pero ni mucho menos una buena sopa, y desde luego no llegaba al aprobado.

El segundo y tercer vuelco vinieron juntos, y los aficionados a leer mis posts saben que no es muy de mi agrado esta circunstancia, prefiero que estén separados los tres vuelcos, pero no hay mas remedio que aceptarlo. Y sin embargo el segundo vuelco fue, con gran diferencia, lo mejor del cocido, los garbanzos en su punto de cocción y sabor, lo mismo que el repollo, exquisito, y servido con este vuelco la patata y la zanahoria, también adecuados, aunque estos componentes sean simples auxiliares del vuelco. Normalmente en este segundo vuelco, y en los mejores cocidos, se suele servir también la bola o relleno, una ausencia que pesa en mi calificación de este cocido. Y ya para concluir veremos el teórico tercer vuelco, las viandas. Y en este apartado, la presencia de chorizo, morcilla, tocino, gallina y morcillo. Una presencia sin más, sin nada destacable, chorizo normal, la morcilla, de cebolla, mejora sin duda a la mas común de arroz que ponen en la mayoría de los cocidos, el tocino, de solo una clase, justo, y el morcillo, en el que un trozo era decente y el otro bastante seco, aunque fue suficiente. Pero evidentemente destacaron mas las ausencias, no había punta de jamón, ni panceta, ni huesos de caña, y con estas ausencia no sé como se puede calificar a este cocido como 'el mejor de España', solo puedo opinar que quienes califican así tienen unos gustos muy diferentes a los míos, y creo poder hacer extensible esta opinión a todos los miembros de nuestra Asociación, quizás valoran más la cantidad que la calidad, porque si he de decir que cantidad es mas que sobrada. Yo cumplí con lo que me serví, pero mi mujer no estuvo a la altura, y sobró bastante en el cuenco.
Y hablando finalmente de la relación calidad / precio, el cocido a 16€ per cápita lo podemos considerar como un precio adecuado, pero no se incluye ni el pan, ni el postre, ni el café, y mucho menos el vino, que siendo un vino 'de la casa', el precio de 20€ es desde luego desorbitado, y no cumple con la calidad que se espera de ese precio. En resumen, muy digno sabor de garbanzos y repollo, pero con escasez de viandas y por lo tanto una relación calidad precio 'pobre'.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Arroz con bacalao - El Pato Mudo

Ayer hemos cerrado el mes de Agosto con otro arrocito, no haber hecho nuestra paella especial, nos ha inundado de ganas de arroz, y se nos ha terciado pasar por un restaurante al que hace muchos años que no íbamos, El Pato Mudo, pero en el que siempre habíamos salido satisfechos, porque los arroces siempre fueron acordes a la calidad esperada. En esta ocasión nos hemos encontrado con una sorpresa, un restaurante casi siempre lleno, en esta ocasión vacío, y tras nosotros, creo que tres mesas más ocupadas. Pero la mayor sorpresa es que ahora ofrecen un menú por 10€ con distintos entrantes, algunos de ellos con buen talante a priori, que luego comentaremos y como segundos, varios tipos de arroces, si bien, como es lógico, todos los comensales deben elegir el mismo arroz.
En tiempos de crisis como estos, hemos decidido tomarnos el menu por probar, y la verdad es que podemos decir que la relación calidad precio es razonable, aunque este apartado se comenta mejor al final de post, cuando hago mi resumen.
Elegimos como primero un 'Surtido de verduras al horno', y por eso de que especialmente a mi mujer le gusta probar cosas nuevas, el arroz también fue un tipo absolutamente nuevo 'Arroz con bacalao, patatas y tomate'.
Evidentemente la bebida que ofrecían con el menú no era de recibo, cerveza, tinto de verano, o un tinto de la casa que ni si me ocurriría probar, así que pedí la carta de vinos, y ahí la primera decepción, una de las mas pobres que he visto últimamente, y aseguro que en este restaurante tenían una carta de vinos muchos mas apropiada hace unos años, en cualquier caso elegimos un Enate crianza 2008, aquí tengo que decir que considero al Somontano un acompañante muy digno para cualquier arroz, aunque los que hacen grandes cursos de cata, como Pachi, tengan algo más que decir que yo.



Empecemos a describir los platos que hemos tomado. El 'Surtido de verduras al horno' resultó ser un plato perfecto, muy sencillo de preparar, pero como claramente había buena materia prima el resultado fue muy bueno, había cebolla, tomate, pimiento, coliflor, berenjena, pepino y calabacin. El propio jugo de todas esas verduras mojadito con pan estaba exquisito.
Y pasemos al arroz, estaba en el punto perfecto de cocción, pero a este le faltaba un poquito de 'socarrat', el arroz, ya lo he comentado en algún otro post, para mi gusto, tiene que tener por abajo, un poquito de quemazón, que le da el sabor supremo, pero aún sin el socarrat, paso a analizarlo. Era un tipo nuevo para nosotros, con bacalao si que no era la primera vez que lo tomábamos, pero con patatas, desde luego que si, pero la primera y la última, le sobraban absolutamente y no aportan nada, mas bien tergiversan el sabor del arroz, mi consejo es que descartéis este ingrediente con un arroz. Con todo el bacalao, todavía un pelín salado, equilibraba un poquito la sosez del arroz, y estos dos ingredientes si que se complementan perfectamente, incluso el tomate se integra perfectamente. Creo que siguen haciendo muy buenos arroces en este restaurante, aunque nosotros no hayamos elegido el más apropiado en esta ocasión.
Mi mujer pidió un postre que era 'tarta de manzana con nata líquida' aunque en realidad eran trozos de manzana confitada caliente con nata liquida, que me dió a probar y me pareció intragable por lo dulcísimo que me supo, aunque a ella no le parecía tan dulce, los que no tomamos azúcar con nada, somos dulces por dentro...
Como resumen, creo que siguen haciendo buenos arroces en este restaurante, y tomar un primer plato digno y un arroz con una calidad adecuada por 10€ per cápita me parece un chollo. En nuestro caso hemos salido por el doble ya que tomamos también un vino digno, si bien, y tengo que cerrar con otro aspecto negativo, el vino estaba caliente, y afortunadamente nos pusieron rápidamente una cubitera para ponerlo a la temperatura adecuada, esto en un restaurante de menús se puede admitir pero en un restaurante a la carta y con otros precios es difícil de digerir.

sábado, 27 de agosto de 2011

Otro arrocito - La Paella Real

En mi último post de este blog, comentaba que haría un post sobre 'nuestra receta de paella', lamentablemente las circunstancias no nos han permitido la ocasión durante este mes para hacerlo, aunque mantengo mi compromiso para un futuro próximo. El caso es que el cuerpo me pedía un arrocito, y ayer que estábamos en Madrid, y con absoluta improvisación, decidimos darle a nuestro cuerpo lo que nos pedía, en ausencia de esa 'nuestra paella', y como nos gusta variar y desde luego hemos visitado varias veces los restaurantes 'top' tanto en arroz como en paellas, decidimos ir a uno que nunca habíamos visitado aunque lo hemos visto varias veces, paseando por Ópera, que es La Paella Real.
Como entrantes pedimos unas Setas con jamón y ajos tiernos y unos Boquerones rebozados para concluir con una paella de rape y chipirones. Para empezar con aspectos que no son positivos, el primero ellos es la carta de vinos, ridícula carta para un restaurante de esa categoría, con una privilegiada situación geográfica. El vino que elegimos fué un Arzuaga, evidentemente un vino con peso y sabor que acompaña maravillosamente a cualquier arroz, y porqué no decirlo, también a cualquier verdura o pescado.

Las setas con jamón y ajos tiernos, aunque tenían cierto regusto a jamón y a ajos, solo tenían setas, y aunque ciertamente estaban muy sabrosas, si en la carta se pone que son setas 'con jamón', hay que poner jamón, no solo 'tienen que saber' a jamón.

Lo de pedir el pescadito (boquerones) también es bastante común como un entrante antes de un arroz, tampoco tiene nada de especial el plato, lo único en este caso es una buena materia prima, que si lo era, por lo que fue una buena elección.

Y vayamos al plato principal, la paella de rape y chipirones, que dentro de que tenía un buen sabor, y quizás una cantidad 'casi excesiva', les faltó servirla 'al punto', y para mi gusto estaba ligeramente 'pasada de punto'. Es posible que influyera en ello que coincidimos con un numeroso grupo de japoneses que tomaron dos tipos de arroces, y ello dilató nuestra entrega y con ello el que se pasara de punto. El caso es que estaba demasiado 'socarrat', y pongo el término del valenciano, ya que fue un valenciano quien nos enseño a hacer la mejor paella del mundo, la nuestra, pero en nuestra paella, el socarrat es un placer de Dioses, yo siempre termino con unas porciones de arroz socarrat, pero en esta de hoy, el socarrat era distinto, estaba generalizado, mucho más insípido. Creo que tuvimos mala suerte en el momento de la entrega del arroz, porque otros arroces que vimos servir tenían una pinta estupenda.

Como postre, mi mujer tomo un sorbete, que creo que es lo que toma siempre tras un arroz, y para mas ahondar en lo negativo, comentó que estaba excesivamente cargado de cava, yo me limité a tomar café, y digo esto para que los lectores tomen conciencia de la relación calidad precio.
Como resumen, un restaurante extraordinariamente situado, en Ópera, con mesas muy dignas, un servicio adecuado, y una cocina casi digna, y digo casi por mis comentarios anteriores, en tiempos de crisis como estos, el restaurante resulta caro, 45 € per cápita, aunque buena parte se la lleva el vino, que evidentemente no es barato. Creo que he resaltado los detalles negativos, pero con espíritu constructivo, deberían corregirse esos detalles y creo que puede ser un restaurante para volver, aunque espero se hayan solventado los errores.

lunes, 1 de agosto de 2011

Arroz con bogavante - La Buganvilla

Aunque en pleno período de régimen, hemos decidido celebrar el éxito del mismo (pérdida de 10,3 kg. en 13 semanas) en uno de esos restaurantes que conocemos desde hace muchos años, y que nunca nos ha defraudado, por lo que seguimos insistiendo. En esta ocasión motivado por un correo periódico que recibo del restaurante La Buganvilla en el que anunciaban ofertas para el mes de Agosto basadas en bogavante. Y como de un momento a otro nos vamos a ir de Madrid, hemos decidido aprovechar la oferta cuanto antes.
Creo que casi el 100% de las ocasiones que hemos visitado el restaurante hemos elegido un arroz, y aseguro que hemos probado muchos tipos, todavía no nos ha defraudado ninguno, aunque hoy me recordaba mi mujer que aquí se comió las mejores coquinas que probó en su vida, y eso es mucho decir, porque si yo soy exigente, mi mujer lo es mucho más. Pero tras el prólogo de rigor vamos a desglosar la comida de hoy.
Empiezo por el vino, uno de los que mejor relación calidad / precio tienen en los restaurantes, Viñas del Vero, y que acompaña al arroz de forma maravillosa, y tengo que decir que nos fue servido con la temperatura apropiada para un día de Agosto calurosísimo, si bien en el restaurante la temperatura era muy agradable.

Únicamente pedimos como entrada un Bogavante glaseado con salsa Mornay con setas y azafrán y que debido al hambre que tenía cuando llegó, me puse a comer sin hacer la correspondiente foto, por lo que pido perdón a los lectores de este blog, aunque estaba tan bueno, tan sabroso, que mi mujer me decía 'uno de los mejores bogavantes que he comido', y yo, sin ser un amante de estos mariscos, considero lo mismo que mi mujer, buenísimo. Esto es lo que quedó de mi parte:

Y naturalmente cerramos con el Arroz con bogavante, pero en versión caldoso, hecho 'al caldero', que nos mostraron antes de repartirlo y posteriormente nos sirvieron.

No siendo yo tan partidario del arroz caldoso, me va mas el seco, tengo que decir que este estaba extraordinario, mi mujer, que cuando hay marisco acompañando al arroz, se 'relame' chuperreteándolo todo, decía, 'claro este bogavante está buenísimo pero ni punto de comparación con el que tomamos de primero', y yo le decía, es que el sabor se quedó en el arroz, porque estaba buenísimo, aunque tengo que decir, que tampoco está como el que hacemos entre mi mujer y yo, bueno ella hace todos los pasos de preparación en la cocina y yo todos los pasos del fuego en la barbacoa, para completar una paella inigualable y que prometo escribir durante este mes de Agosto para que crezca la cultura gastronómica, y que Pachi le de publicidad en su maravilloso blog.
En resumen, un restaurante siempre recomendable, con una cocina que raramente defrauda, a nosotros hasta el momento nunca nos ha fallado, y por un precio adecuado (43 € per cápita), que no podemos decir que sea barato, pero ni mucho menos caro.
Cierro con las fotos de los postres, sorbete de limón con ron y hierba buena para mi mujer y café para mi.

Para mi mujer, el sorbete estaba muy bueno, aunque yo lo probé y para mi tenía excesivo sabor a hierba buena.
Pero la originalidad también tiene su valor..........

miércoles, 27 de julio de 2011

Arroz al caldero - El Caldero

Hace bastantes años colaboré como asesor informático en un establecimiento cercano a El Caldero, en la Calle Huertas, ahora peatonal y símbolo del Barrio de la Letras de Madrid, y ya entonces acudía periódicamente a comer allí, pero no con asiduidad, ya que no es el típico restaurante de menú, sino que tiene su clase y su carta tiene unos precios que no son para el día a día. Pero excepciones semanales o quincenales hicieron que fuera un restaurante al que he ido en multitud de ocasiones, y con familia y amigos también lo he hecho en otras cuantas ocasiones, estas últimas en fines de semana, e incluso en alguna otra sucursal del restaurante, aunque no recuerdo exactamente, se que está cerca de la Castellana y la Pza. Cuzco.
Lo que tengo claro es que en la gran mayoría de las ocasiones en que lo he visitado, he tomado el Arroz al Caldero, plato super típico del restaurante, y sin duda uno de los mejores arroces que se pueden tomar.
Bueno me enrollo mucho, y aún me voy a enrollar más aún, hoy ha sido un día de museos, para mi señora y para mí, como tenemos casi todas las semanas, este día es agotador para mi, que puedo andar 30 km. al día y acabo un poco cansado, pero nada más, pero el día del museo acabo derrotado, y hoy no solo me ha pasado a mi, sino que también le ha pasado a mi mujer, que acabó peor que yo. Los días que comemos fuera, y ayer fue uno de esos días, mi mujer no suele cenar, y yo tampoco, pero a ella le afectó mas que a mi, y estaba excesivamente débil, por lo que tras patearnos la exposición permanente del Thyssen Bornemisza, disfrutamos de la maravillosa exposición de mi colega de apellidos pero de nombre Antonio, y que pinta 'ligeramente' mejor que yo. Y como mi mujer estaba hecha puré decidimos comer por la zona, mi primera opción era un cocidito, que no fue aprobado, pero mi mujer sugirió un arroz, que me llevó a pensar en Samarkanda, en la estación de Atocha, pero ya camino de allí, se me alumbró el pensamiento y me acordé del maravilloso arroz al caldero, que recibió de inmediato el visto bueno de la que manda. Y allí nos fuimos, ya recuerdo algunas ocasiones en que hemos acudido y estando completo hemos tenido que desistir, pero a finales de Julio y con la actual crisis, las cosas ya no son como antes....
Pero pasemos a la descripción de lo importante.
Empezamos con unos pescaitos, unas sardinas y una especie de chanquetes (no recuerdo que nombre les daban en la carta) como entrantes antes del obligatorio arroz al caldero, los 'chanquetes', los podemos calificar de normalitos, quizás un pelín insípidos, aunque se compensó con las sardinas fritas, que eran más bien pequeñitas, aunque no parrochas, y que tenían un exceso de sal gorda, aunque sabrosas por si mismas, como decía antes, compensaban un poco lo sosos que estaban los 'chanquetes'.
Pero cerramos con el arroz al caldero, que como siempre, estaba exquisito, es un arroz estilo murciano, que únicamente se adereza con unas gambas, y no es tan seco como la paella, y que se mezcla con el maravilloso ali-oli que le acompaña, que siempre me ha parecido de los mejores ali-olis que he comido nunca.

Mi mujer cerró con el consabido digestivo que resulta el sorbete de limón, y como información adicional, a parte de las cervecitas iniciales, necesarias, nos tomamos un Finca La Estacada crianza que acompañó muy dignamente a la comida. El precio fue de 90€ (45 per cápita), que resulta excesivo para estos tiempos de crisis, y aunque a nosotros nos sirvió para recordar viejos tiempos ya que hacía mucho que no lo visitábamos, creo que se tienen que adaptar y mejorar el 'value for money'. Sin duda, ya no es lo mismo que antes, aunque la calidad del arroz sigue siendo sobresaliente, y hasta mi mujer fue capaz de comerse todo el plato de arroz, con una ligerísima ayuda mía, lo cual significa que la cantidad tampoco es la misma que antiguamente.
Nadie se puede estancar, hay que seguir evolucionando y mejorando... o te atropellan.

miércoles, 6 de julio de 2011

Cenita de 'El club de los viernes' - Restaurante Don Sancho

Hasta ahora no tenía nombre, pero lo voy a llamar así, 'El club de los viernes' a la cenita que celebramos periódicamente, antiguos compañeros de trabajo, que empezamos siendo dos parejas y hemos ido incrementando hasta las siete parejas, aunque ayer, precisamente por no ser un viernes, faltó una de esas parejas, eso de tener que seguir trabajando......
Bueno, para concluir el prólogo y empezar a hablar de lo importante para este blog, diré que estas cenitas son una muy buena manera de recordar cuando éramos más jóvenes, que nos lo pasábamos maravillosamente, pero que ahora nos lo seguimos pasando igual de bien, y con clientela nueva he tenido ocasión de contar esos viejos chistes, que todos nos sabemos, pero que disfrutamos igual.
Para esta ocasión elegimos un restaurante conocido por algunos, y muy conocido por algún otro, un sitio donde se come un maravilloso villagodio, pero donde la verdadera especialidad es bacalao. Así que nos dejamos llevar por el mas grande (y no lo digo por su tripita) conocedor de este restaurante, y la mayoría elegimos comer bacalao, de hecho él fue el único que comió carne, aunque yo sé que lo hacía por no engordar. Siguiendo esos consejos elegimos unas entradas para compartir, que consistieron en paté, cecina de Astorga y unas berenjenas rebozadas.
Lamento no mostrar fotos de los platos que nos tomamos, pero era tal la emoción de ver caras nuevas en el club, y que hacía tantos años que algunos no nos veíamos, que se me nubló la cámara, pero espero que mis explicaciones os sugieran el aspecto, como si hubiera una foto de cada cosa.
El paté, muy digno, con sabor intenso, con textura apropiada y acompañado por el pan tostado acorde para este plato. La cecina, ese plato que tanto nos gusta a los nativos del Bierzo, servida sobre una base de tomates, y aderezada con un poquito de aceite de oliva, excelente como no puede ser de otra manera, y cerramos las entradas con las berenjenas rebozadas, plato nada complicado y que fueron el cierre de un inicio muy adecuado a la cena.
Para segundos, solo un Villagodio, que no probé, pero habiendo comido carne ya en este establecimiento, sé seguro que estaba muy buena, desde luego Quino no dejó absolutamente nada, bueno la grasa justa que bordea el villagodio, si la dejó. Y los demás comimos bacalao, la verdad es que no me enteré bien si hubo mas variedades, pero yo hablaré de las dos que probé, mi mujer y yo solemos hacer eso, pedir dos platos distintos y compartirlos. El bacalao dourado, que es un revuelto con pimientos de piquillo, patatas y huevo, es realmente una exquisitez, sabrosísimo. Y el bacalao a la brasa, un sencillo plato, pero que cuando se le pone el ingrediente base con la calidad que tenía éste, pues maravilloso, con una textura que denotaba lo fresco que era, por eso sabía así.
Creo que el postre que mayoritariamente se pidió fue sorbete de mandarina, pero no puedo juzgarlo, porque no me enteré de como estaba, yo tomé café de postre.
En el blog están los comentarios para que alguno lo explique, si tiene a bien.
En resumen una muy buena cena, acompañada de vino Pirineos (Somontano), un vino con una buena relación calidad/precio como en general la cena en conjunto ya que no llegó a 35 € per cápita.
En fin, que si hablo bien del restaurante no es que esté influido por la inyección de adrenalina que me entra cuando nos juntamos tan grandes amigos, es porque me gustó y me parece muy adecuado para comer bien a buen precio.
Cierro con las fotos de Miguel, responsable del restaurante y que seguro os aconsejará muy adecuadamente cuando vayáis a comer por allí.